Morena destapa a Luis Navarro con todo el aparato y exhibe juego sucio anticipado
El respaldo masivo revela uso del poder y ventaja indebida rumbo a la candidatura en Morelia
En Michoacán, Morena ya empezó la campaña, aunque oficialmente no haya campaña. El “reconocimiento” a Luis Navarro en una asamblea masiva no fue un simple acto político, fue un destape en toda regla, con miles de asistentes, estructura movilizada y un mensaje claro: el candidato ya está decidido desde el poder.
El evento, presentado como informativo, terminó siendo una plataforma de promoción abierta para un funcionario en activo. Luis Navarro no solo fue elogiado, fue colocado como el perfil a vencer, aprovechando su posición dentro del gobierno y el respaldo directo del partido en el poder. Todo con recursos, visibilidad y estructura que otros simplemente no tienen.
Este tipo de movimientos no son inocentes. Adelantar posicionamientos desde el gobierno es una jugada ventajosa que rompe cualquier intento de equidad. Mientras otros apenas se preparan, Morena ya utiliza su maquinaria para imponer narrativa, presencia y candidato, sin respetar tiempos ni condiciones justas.
Además, el control político que hoy tiene Morena en Michoacán le permite operar con total comodidad. Eventos masivos, programas como “Haciendo Barrio” y presencia territorial no solo construyen imagen, también funcionan como plataforma electoral encubierta, donde el límite entre gobierno y campaña simplemente desaparece.
Lo que ocurrió en Morelia no fue unidad, fue imposición anticipada. Morena no solo arropa a Luis Navarro, lo impulsa con ventaja desde el poder. Y el mensaje es claro: la contienda ni siquiera ha empezado, pero ya la están jugando con todas las cartas marcadas.
